jueves, octubre 29, 2009

80 aniversario Crash 1929 (2)


Seguimos con nuestro particular recuerdo del Crash del 29. El Martes 29 de octubre (Martes Negro) fue quizás el peor día de todos... Imaginaros por un momento que dependeis de un ticker que va con dos horas de retraso y que muchos valores están cruzando precios a la mitad de como cerraron el día anterior.... debio ser una locura... El Pool de los banqueros que habían intentado sujetar el mercado se dio por vencido y comenzaron a liquidar sus posiciones,... salvese quien pueda....



Seguimos leyendo a Galbraith....

El martes 29 de octubre, Martes Negro, constituyó la jornada más trágica de la historia de las bolsas mundiales. Desde el mismo comienzo del mercado, las órdenes de venta inundaron el mercado. El volumen de contratación rompió cualquier registro anterior: 16,4 millones de acciones (según Galbraith, si se hubiera mantenido durante toda la jornada el ritmo de la primera media hora, al cabo del día se habrían negociado 33 millones de títulos). A pesar de ello, muchos valores de diversos sectores económicos no encontraron comprador alguno, haciendo imposible casar las órdenes de venta. El ticker, a su vez, terminó sus comunicaciones con un retraso de dos horas y media sobre el cierre del mercado.

El índice industrial de The New York Times descendió 43 puntos, un poco menos que en la sesión anterior gracias a una leve recuperación al final de la jornada. No obstante, los peores resultados fueron cosechados por los trusts de inversión, algunos de los cuales sufrieron pérdidas superiores al 50 por ciento.

Los banqueros de Wall Street, a estas alturas, no se planteaban siquiera el sostenimiento de los precios de los valores, e incluso circuló el rumor de que habían contribuido al desplome de la bolsa procediendo a ventas masivas de títulos.

Sin duda alguna, el prestigio de los banqueros cayó aún más rápidamente que el mercado. (…) Nunca que se recuerde hubo un grupo de hombres –como los banqueros de Nueva York– tan rápidamente arruinado y rebajado de posición: en cinco días, del 24 de octubre al 29 del mismo mes.
Winston Churchill, que se encontraba en Nueva York, afirmó haber sido testigo del suicidio de un especulador que se había arrojado por la ventana. El hecho nunca fue confirmado, y es el origen de las leyendas que afirman que muchos especuladores se suicidaron. Las pérdidas fueron de 30 millardos de dólares, diez veces el presupuesto del Estado federal americano y más de lo que los Estados Unidos habían gastado durante la Primera Guerra Mundial.

Un saludo.

-



0 comentarios: