domingo, agosto 18, 2013

Reflexiones de fin de de semana

A veces es curioso como se mezclan algunas ideas, algunas cosas que ves o que oyes, y te hacen reflexionar. Esta semana he visto un documental sobre Warren Bufett, que tiene una forma particular de invertir, y también he visto algunas pruebas del campeonato del mundo de Atletismo, desde los 100 metros al Maratón. Pues bien, esto me ha hecho reflexionar sobre las distintas formas de acercarnos al mercado, de invertir y/o especular, de intentar ganarnos la vida con esto o simplemente sacar unos euros por encima de lo que nos ofrece los depósitos del banco, etc. Invertir en grandes empresas por sus números, dividendos, etc. o especular en unas siglas que ni siquiera sabemos lo que significan, ni falta que nos hace. Ambas opciones son buenas, pero cada una de ellas es para un tipo de inversor. 

De igual modo que un atleta tiene una genética, y un posterior aprendizaje y entrenamiento, que le hacen bueno en unas pruebas e incapaz de competir en otras, cada individuo debe conocer en que tipo de operativa es la adecuada para él, y cuales no. Si Usain Bolt de niño hubiese leído foros de maratón, y se le hubiese metido en la cabeza dedicarse a pruebas de fondo en lugar de pruebas de velocidad probablemente hubiese obtenido unos resultados mediocres. Muchas personas que se acercan a la bolsa se encuentran de repente operando de una forma que no es para ellos, simplemente por llegar a ella a través de páginas webs que le prometen buenos resultados, plataformas, foros, etc. En muchos casos incluso quieren correr antes de aprender a andar, y se lanzan a mercados exóticos, y frecuentemente muy apalancados, en los que se convierten en comida rápida para los profesionales. 

Estoy convencio de que muchas personas fracasan por no identificar la forma de operar que más se ajusta a sus circustancias, quieren operar como lo hacen otros, sin pensar en si es una forma adecuada para ellos. Hay que pensar con independencia. 

Debes pensar en algunas cosas antes de empezar a operar... Se puede hacer dinero de muchas formas, desde fondos conservadores a CFDs, Futuros sobre indices, divisas, etc. lo importante es conocer los áspectos de cada tipo de operativa y si se adaptan a nuestras ciscustancias. Debemos pensar si nos dedicamos al maratón o a los 100 metros, o algún otro tipo de prueba intermedia.

Circustancias personales, laborales, familia, tiempo disponible, habilidades, personalidad, objetivos, son algunas de los aspectos sobre los que debemos reflexionar. 

¿Cómo lo sabemos? No te preocupes, el mercado te lo dejará muy muy clarito. Podríamos decir que es una selección natural, como en el atletismo, si pierdes una y otra vez, es posible que no sea tu prueba, cambia a otra, aprende la técnica, entrena y compite. 

Piensa fríamente que objetivo tienes. ¿Ganarte la vida con esto? ¿Sacarle un poco más de rentabilidad a unos ahorros? ¿Simplemente te gusta la bolsa y ganar algo de dinero para comprar algún capricho? ¿Te quieres hacer millonario en un mes?  Todo me parece bien. Todo es posible, aunque no con la misma probabilidad de éxito.

Objetivos demasiado ambiciosos. A lo largo de los años me he encontrado con mucha gente que me ha contado sus experiencias en la bolsa, en muchos casos me confesaron que le había supuesto una pequeña ruina y que ya no se planteaban volver a invertir. En casi todos los casos se trataba de personas que le dedicaban muy poco tiempo a la bolsa pero que asumían unos riesgos muy altos para intentar conseguir unos resultados espectaculares, digamos que tenían mucha prisa por hacerse ricos, lo que no es malo en si mismo, pero si te olvidas del riesgo que asumes es desastroso. 

Nunca debemos perder de vista el llamado triangulo de la inversión, formado por la Rentabilidad, el Riesgo, y la Liquidez. Estos tres aspectos están relacionados, digamos que están conectados por unos cables invisibles y que si movemos uno de ellos afecta a los demás. De este modo, si aumentamos la rentabilidad esperada, aumentara el riesgo o bajará la liquidez o ambos a la vez. Si tenemos un producto de inversión y conseguimos otro con menos riesgo, será probablemente consecuencia de que ofrece menor rentabilidad o mayor liquidez. 

Cuan año estaba en un 2,5% el inversor debería preguntarse en dónde está el truco, buscando en las condiciones algo que le indique que es menos liquido (como así era al cotizar en el IAAF) lo que ya implica mucho más riesgo que un deposito, y además que el interés estuviese sujeto a que la entidad obtuviese beneficios, en consecuencia menos seguro, más riesgo.

En un próximo post profundizaremos en estos conceptos.

Cuanto más rentabilidad puedes conseguir más riguroso debes ser en el control del riesgo, como si de un trabajo en altura se tratase, cuanto más alejado del suelo más atención le debes prestar a la gestión del riesgo, llegando a ser la prioridad en determinados tipos de operativa. La seguridad es lo primero, proteger tu capital es lo primero.

Un saludo


Risk comes from not knowing what you're doing.
 Warren buffett

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